miércoles, 18 de febrero de 2009

La espera...II


Hace un par de días hice una entrada sobre "La espera", hubo un comentario,concretamente el de Sinuhé, que me dejó pensando porque hablaba de que a base de esperar, la angustia por una espera se va haciendo cada vez menor, como si de un entrenamiento se tratara...
Me quedé pensando y descubrí o mas bien recordé que hay muchos tipos de espera y esas en las que el silencio duele y los minutos parecen no pasar casi como si las agujas del reloj en lugar de caminar en el sentido habitual hubieran comenzado a ir hacia atrás.
Hay esperas angustiosas a las que uno jamás se acostumbra, recordé hoy cuando hace unos años trabajaba en una unidad de día de oncología en la que hacíamos fundamentalmente dos cosas, administrar tratamientos y facilitar las revisiones semestrales a los enfermos que ya se habían sometido a tratamiento...A veces salía al pasillo y me encontraba con la cara de angustia de los enfermos, curados ya o sin curar, que esperaban como el que espera una sentencia de muerte, el resultado de la revisión...esa cara desencajada, se repetía en la cara de todos ellos y por mas veces que fueran, lo cual era buena señal, señal de que seguían bien, nunca se acostumbraban a ese mal trago, a esa prisión en que se convierte la espera en determinados momentos.
Y este es solo un ejemplo, pero se me ocurren muchos...ahora que hay crisis y muchos esperan el siguiente paso por parte de su empresa, si habrá un ERE, si te quedarás parado y con mas de 40, si no te dirán en la siguiente que estás en la calle.
O cuando esperas a que la persona a la que quieres reaccione...Todas me parecen esperas largas, afortunadamente en mi vida ,no ha habido tantas como para que me sirvieran de entrenamiento y a día de hoy me siguen pareciendo largas y angustiosas.
Quien me conoce y visita mis rincones, conocerá la imagen de fondo de un niño negrito pintado al óleo, por mi , hace años...su mirada es el reflejo de lo que no quiero sentir...su angustia, su inseguridad, su incertidumbre por la falta de control de una situación que se escapa de sus manos...a eso nunca me acostumbro.
Ojalá supiera...

2 comentarios:

Pedro dijo...

Yo prefiero la espera proactiva ( perdón por el anglicismo ) que me haga tener iniciativa para acortarla y prepararme para lo que venga. Esperar, si, pero nunca de brazos cruzados. Hay que aprender a esperar acondicionando tu alma.
Un beso, muy grande

21 gramos de alma dijo...

quien no se ha quedado estatua de piedra esperando , yo que se que cosa ....algunas ceces solo podemos esperar , pero otras podemos mobernos para que se mueva algo y que la espera sea mas corta nena ...un abrazo que espero llegue hasta tus brazos calido y amigo ...besitos